Del 24 al 26 de octubre de 2023 se llevó a cabo en Ciudad de Panamá, Panamá, la XXIII Reunión del Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe, que en esta oportunidad se realizó en paralelo con la Semana del Clima de América Latina y El Caribe (LACCW 2023).

El Foro, creado en 1982 e integrado por los 33 países de la región, se lleva a cabo cada dos años y es el órgano de diálogo político más antiguo, representativo e importante de la región en el ámbito del medio ambiente, ofreciendo un espacio para que los gobiernos puedan establecer las prioridades en materia de acción medioambiental y colaboren en programas, proyectos y enfoques para alcanzar dichas prioridades.

Durante esta edición del Foro, al que asistieron 26 de los 33 países de la región, los ministros del Medio Ambiente de América Latina y el Caribe aprobaron por unanimidad una propuesta común a llevar a la conferencia COP28 sobre cambio climático que se realizará en Dubái (Emiratos Árabes Unidos) del 30 de noviembre al 12 de diciembre de 2023.

La propuesta adoptada incluye 6 temas que fueron presentados brevemente por los representantes de los países que lideraron su elaboración: Contaminación (Uruguay), Consumo y Producción Sostenibles y Economía Circular (Barbados), Cambio Climático (Brasil), Biodiversidad (Costa Rica), Educación Ambiental (Ecuador), Género y Medio Ambiente (Chile).

Los ministros también aprobaron una «Declaración» de 51 puntos que fija la agenda ambiental para los próximos años y llama al mundo industrializado a apoyar la adaptación al cambio climático de las naciones latinoamericanas. En la declaración se reafirmó el “compromiso común con un futuro energético sostenible promoviendo iniciativas nacionales y regionales que integren los esfuerzos en calidad del aire, suelo, así como en calidad y cantidad de agua e implementar medidas para la adaptación y mitigación del cambio climático”.

Tanto la propuesta como la declaración aprobada, reflejan la voluntad de los países de la región de colaborar y trabajar juntos en la búsqueda de soluciones comunes, sentando las bases para una nueva hoja de ruta práctica y fomentando múltiples asociaciones regionales, así como en el intercambio de experiencias, que conduzcan a un acercamiento regional, enmarcado en procesos globales.